Dos edificios abandonados, 16 meses: así se abre paso La Casa II en Santurce
Publicado originalmente en Urbital.
Ciudadela · Santurce
Por año y medio, cada vez que pasaba por la esquina frente a La Casa, en Santurce, sacaba el celular y tomaba la misma foto. Esto es lo que pasó en 16 meses:

Más de 30 años abandonados
Eran dos edificios buenos, en una de las zonas mejor ubicadas de San Juan: a pasos del Museo de Arte, del Centro de Bellas Artes y del Hospital Pavía. Pertenecían a Edgar Morales y estuvieron abandonados por más de 30 años.
No era un problema de estructura. Mientras seguían vacíos, Santurce perdía vivienda, la esquina se llenaba de graffiti y el resto de la ciudad pagaba el costo de tener dos estructuras sin uso en el medio.
Hizo falta que un inversionista pusiera billete, y mucho, para comprar, demoler y abrir paso a algo nuevo. Ese inversionista es Nicholas Prouty.
La apuesta de Prouty
El Nuevo Día publicó esta semana una entrevista con Prouty, fundador de Putnam Bridge, sobre sus inversiones en Puerto Rico desde que llegó en el 2012. Su proyecto principal es Ciudadela: compró en quiebra un desarrollo de usos mixtos en Santurce, en lo que antes era un estacionamiento improvisado de asfalto y gravilla. Hoy ahí están las oficinas de Red Ventures y Abarca Health, restaurantes y negocios nuevos.
Al cruzar la calle está La Casa: un edificio de 13 pisos que también estaba abandonado y que convirtieron en 151 apartamentos para residentes de 55 años o más. Tiene una lista de espera de 20 años.
Esa lista de espera es la razón de lo que se ve en las fotos. Donde estaban los dos edificios va La Casa II: 225 apartamentos más, con una inversión adicional de $300 millones.
| 151 | Apartamentos en La Casa, para 55 años o más |
| 20 años | Lista de espera de La Casa |
| 225 | Apartamentos nuevos en La Casa II |
| $300 millones | Inversión adicional en La Casa II |
Prouty lo explica como una forma de resolver tres problemas a la vez: Ciudadela atrajo una población más joven a Santurce, el barrio tiene muchos edificios abandonados que todavía son estructuralmente sólidos, y en Puerto Rico casi no hay vivienda organizada para personas retiradas.
Por qué esto importa
Lo que había ahí no era vivienda para nadie. Eran dos edificios vacíos por tres décadas. Lo que va ahí son 225 hogares para adultos mayores, en un país que envejece rápido, en un barrio caminable, cerca de hospitales, cultura y comercio.
Puerto Rico está lleno de esquinas como esta. Propiedades que no se venden, no se arreglan y no se usan, mientras el dueño espera. Cada una le cuesta a la ciudad. Hace falta más gente dispuesta a apostar a largo plazo, como Prouty, y reglas que hagan más caro quedarse sentado sobre un edificio abandonado que hacer algo con él.
En el Urbital Podcast hablamos de este mismo problema: ¿Cómo enfrentar la crisis del abandono de propiedades en Puerto Rico?